Sábado, 21 de enero de 2006
A BOMBO Y PLATILLO HAN INFORMADO DE LA PRESENTACIÓN DEL PROYECTO DEL ENTERRAMIENTO DE LA A-42 A SU PASO POR GETAFE. LA NOTICIA ES IMPORTANTE, AUNQUE TODAVÍA QUEDA MUCHO POR HACER Y NADIE SABE DE DÓNDE SALDRÁ EL DINERO. EL TERRENO QUE QUEDARÁ ENCIMA DEL SOTERRAMIENTO SON VARIOS MILLONES DE METROS CUADRADOS. ¿POR QUÉ NO LOS APROVECHA EL AYUNTAMIENTO PARA CONSTRUIR VIVIENDA SOCIAL E INFRAESTRUCTURAS SOCIALES; AL MARGEN DE LA ESPECULACIÓN.
Este es un asunto que promete en convertirse en el mayor de los escándalos de Getafe. Aunque el gobierno local lo ha intentando maquillar como una excelente noticia, un periodista local, ha escrito lo que muchos pensaban y callaban.
Primeramente, la obra es colosal, ciclopea y carísima. Más de 200 millones de euros, y todos, hasta el último céntimo, lo va a tener que pagar la ciudad de Getafe.
¿Tiene dinero Getafe para ello? No. ¿Quiere el ciudadano hipotecarse durante más de cuatro años para pagar esta nueva quimera del alcalde? No se le ha preguntado, luego de momento no. ¿Es necesario hacerlo? Veamos. Desde el punto de vista del Ministerio de Fomento, con sus enormes presupuestos, es posible que una obra de estas características tenga razón de ser. De hecho, soterrar la carretera es una medida de higiene social en la ciudad, al retirar la barrera que divide al pueblo en dos.
Pero un Ayuntamiento con 239 millones de presupuesto no se puede meter apagar esa cantidad en una obra colosal, sencillamente, porque se queda sin dinero para todas las demás obligaciones.
Ya nos pasó con el Metrosur. Álvarez Cascos (el culpable del Prestige, el que se erigía en jefe de obra de todas las que hacía Fomento, el desaparecido) se negó a colaborar con Gallardón-Castro, y el Ayuntamiento estuvo toda una legislatura sin un duro, pobre de solemnidad y, recordemos, casi le cuesta el puesto al alcalde. De hecho, me decía tiempo atrás una concejala, de las que ahora se postulan como número dos, que tenían mucho miedo porque si no se terminaba la obra a tiempo, perdían las elecciones.
Ahora Pedro Castro nos quiere meter en otro berenjenal. Otros cuatro años de hipoteca. Otra vez. Solo que en estas circunstancias, él no tiene seguro más que un año y pico de legislatura, en el 2007 puede pasar cualquier cosa, y nadie, ni sus íntimos (bueno, ellos menos que nadie) dan un duro por la mayoría absoluta.
La obra es interesante e incluso necesaria, pero no es de recibo que la acometa solamente el ayuntamiento. De hecho, debería ser el Ministerio de la señora Magdalena el que acometiera el proyecto, porque es un bien para la ciudadanía. Pero la socialista se ha negado, y ha dejado en la estacada a su compañero de partido; se nota que Getafe no es catalán, ni Pedro Castro es Carod Rovira. A la presentación de la aceptación del Proyecto acudieron Castro y Simancas (no convocaron ni a José Luis Moreno -PP- ni a Ignacio Sánchez Coy -IU-) que últimamente se han consolidado como "pareja de hecho", supongo que para llorarle a la ministra una ayuda. Pero la buena señora y nefasta ministra no tragó (de nuevo se demuestra que para el gobierno de ZP, Madrid no es Cataluña). O sea, Getafe se ha quedado sola. Es decir, Pedro Castro se ha quedado solo ante sus compañeros (cuando escribo esto Castro está reunido en el Comité Federal del PSOE, a ver si allí les saca algo; aunque me extraña)
Pedro Castro está vendiendo la obra como su nuevo proyecto egipcio, una pirámide que podrá comenzar, claro, pero nadie sabe si la terminará.
Las cosas ya no son tan fáciles como cuando "reinaba" su amiguete Gallardón (el faraón de las mil obras) Entonces, el compadreo era constante y Alberto corría en ayuda de Pedro; sólo que, en el MetroSur, pese a los millones municipales, el mérito se lo quedó todito todo Alberto. Cosas de amigos.
Pero como en casi todo lo que se mueve en política, el asunto tiene una vertiente oculta. En política local, y en Getafe con mayor presencia, los asuntos importantes tienen una parte visitable y otra críptica.
La vertiente oscura de este asunto tiene que ver, y mucho, con los ladrilleros. Si la carretera se soterra, en la superficie van a quedar libres muchos millones de metros cuadrados. Pedro Castro ha asegurado que no se van a construir casas. Pero eso, la verdad, no se lo cree nadie. Los ladrilleros, precisamente los más cercanos a su partido, no están dispuestos a dejar escapar una guinda tan dulce, en tan sabroso pastel. Pasa lo mismo que con los terrenos de la John Deere, que no se recalificarán, o con la Casa Regional de Extremadura que no se permutará, pero... los rumores y los movimientos orquestales en la oscuridad van por otro lado. Y cuando el río suena... Pero, además, no sólo se consiguen pingües beneficios de las viviendas, sino de los locales, las tiendas, las grandes superficies, los centros de ocio, etc.
El soterramiento de la carretera A-42 tiene una parte social, para el pueblo; pero una parte mucho mayor de especulación urbanística. De hecho, ya ha dicho el alcalde que el dinero podrá salir de la venta de suelo público. ¿A quién?. ¿Cómo?. ¿Con qué plusvalías?.
Se me ocurre una idea. Admás, de aceptarla, sería seguir la consigna del jefe Simancas (¿le escucha alguien) Se trata de invertir en vivienda protegida.
¿Por qué el alcalde Castro no invierte en construir vivienda protegida para jóvenes en esos terrenos; es más, no sólo protegida, sino construir el propio Ayuntamiento viviendas en alquiler hiperbaratas para los que más lo necesiten. Esta sí sería una medida social. ¿Por qué han dicho tan pronto que no a las viviendas? Sabemos de alguna cooperativa en Getafe que está ofertando viviendas a 26-28 millones (más o menos) es decir, vivienda de calidad y barata. ¿Por qué no se toma como ejemplo y el Ayuntamiento invierte en vivienda muy barata?. ¿Por qué si una cooperativa social puede ofrecer viviendas a 28 millones la mayoría de las cooperativas la ofrecen a más de 38 o 40?. ¿Se lo han preguntado alguna vez?
Hay una ventaja añadida. Todo el terreno, el suelo, que se va a crear al enterrar la carretera es público, de forma que no tienen ni un metro los especuladores que todos conocemos. Por lo tanto, el Ayuntamiento de Pedro Castro podría planificar una auténtica ciudad social: viviendas económicas en alquiler, colegios, centros de salud, guarderías, centros de dependientes y de día, bibliotecas y ludotecas, locales para las asociaciones, teatros, etc. ¿Por qué no se planifica una ciudad de la cultura y/o de la salud, rodeada de servicios públicos y viviendas accesibles?.
Estoy seguro de que a Izquierda Unida la idea le parecerá bien: utilizar el terreno público y la inversión monstruosa que nos amenaza para hacer un sin fin de infraestructuras sociales, de izquierdas. Con ésto, Getafe sí que sería diferente al resto y haríamos honor a nuestra condición de Capital de la Comarca (aunque Fuenlabrada esté empeñada en eclipsarnos con su proyecto de televisión digital; que no tiene ni pies ni cabeza)
Pero Pedro Castro, en lugar de pensar en algo como esto que planteamos, le ha pedido ayuda a Esperanza Aguirre para poder pagar la obra. ¡Fenómeno! La colaboración entre las dos administraciones está dando buenos frutos para la ciudadanía; aunque escasos políticamente para el alcalde (claro está, con los fontaneros que se ha buscado, fruto de las luchas internas que tuvo que acometer en la anterior formulación de la lista electoral; no nos extraña nada) De hecho, si Castro plantea a Aguirre un proyecto social como el que he bosquejado, seguro que la presidenta dice que sí. Porque, aunque ella es otra ladrillera (ver AVE en Guadalajara, cuarteles de campamento, majadahonda, etc.) en Getafe no tiene ninguna intención de poner las manos. Ya se lo han debido advertir en el palco del Getafe. O sea, no hay peligro regional; todo lo contrario.
Si Pedro Castro vende la obra como una parte de un proyecto cívico más complejo, prometiendo (de verdad, no como suele hacer) vivienda económica y accesible a los menos pudientes, infraestructuras sociales, culturales, sanitarias, colegios, institutos, colegio mayor (¿por qué a Perales controlado por D. Jesús, tan aislado de la Universidad?) etc. Los ciudadanos lo entenderían y aceptarían de buen grado el sacrificio que va a suponer la obra.
Él verá lo que hace, que ya es mayorcito (61 años) Aunque como se siga dejando aconsejar por sus fontaneros, no pone ni la primera piedra (como la del monumento al 11-S; que ya tiene delito el error de cálculo y estrategia política, y hay que ver cómo ha quedado, de nuevo el alcalde)
Ya sabes Pedro, "con amigos como estos, para qué quieres enemigos". Además, nuestras ideas son gratis y públicas.
Por: francisco Sancabal | Politica | Comentarios (1) | Referencias (0)