Miércoles, 24 de mayo de 2006
Varias son las ciudades que se disputan el oficioso título de Capital de la Comarca. Getafe-Castro, se inventó hace años el término "Getafe Capital del Sur", que oficializó pagando del dinero público carteles a la entrada de la ciudad. Ahora, las cosas no están tan claras, porque ni Getafe es la más grande, ni Pedro Castro es el político más influyente del Sur de Madrid. ¿Por qué será?
En efecto, D. Pedro, alcalde de Getafe desde hace muchos lustros, era uno de los pesos pesados en Madrid. Consiguió la Universidad del polémico D. Gregorio (por eso del Comisariado político de las Victimas del Terrorismo) consiguió el Obispado (con una franca lucha que ganó) consiguió el Hospital. Consiguió el Metro, con más estaciones que nadie y obviando la realidad: varias ciudades tan necesitadas o más. Consiguió muchas cosas que eran la envidia de otras ciudades cercanas.
Pero hoy la vida ha cambiado. Las ciudades que antes envidiaban a Getafe, ahora caminan más ligeras y trotan alegres porque también tienen o van a tener hospitales, universidades y, sobre todo, un mayor desarrollo.
Es triste observar como una ciudad avanza más o menos a tenor de los avances de sus líderes políticos. Con D. Alberto en la Comunidad, Getafe era la niña bonita del Sur. ¿Por qué? Eso solo lo saben D. Pedro y D. Alberto. Con Doña Esperanza, la cosa ha cambiado y Getafe ya no es la preferida, aunque está muy lejos de sentirse abandonada como denuncian los concejales socialistas, porque la CAM ha invertido más de 400 millones de euros en la ciudad. Las cuentas claras, amigos.
Pero tanto con D. Alberto como con Dña. Esperanza, ciudades cercanas a la "Capital del Sur" se han desarrollado, han crecido y han evolucionado de forma espectacular.
Parla, por ejemplo, el patito feo del Sur, ha crecido en calidad y en cantidad. Su alcalde, D. Tomás, del mismo partido que D. Pedro, ha conseguido encandilar a la población con una política realmente de izquierdas, con excesos y errores, por supuesto, pero claramente marcada por lo social y por un deseo de progreso. Parla ha ganado en calidad de vida, en seguridad, en infraestructuras, en sanidad; pero, sobre todo, en lo que le falta a D. Pedro: comunión del Pueblo con su alcalde, hay química entre este edil y los ciudadanos.
De joven promesa a firme realidad, esa es la verdad de D. Tomás. Un ejemplo, un método en el que deberían fijarse muchos otros alcaldes, socialistas o no, así como una FSM repleta de familias egoístas que sólo buscan tomar por la fuerza el trozo más grande posible de prebendas.
Lo mismo sucede en Getafe. ¿Han visto cómo acuden todos los concejales a cerrar filas en torno a un compañero cuando es acosado por la Oposición o por los vecinos? Yo no; porque no lo hacen. ¿Por qué? Porque no hay buen rollo, porque no hay comunión. Porque en Getafe, hace tiempo que se grito "sálvese el que pueda".
Como D. Tomás hay otros políticos socialistas en Getafe que podrían liderar el cambio que la ciudad se merece, parecido al que ha llevado a cabo D. Tomás, pero no les dejan. D. Francisco David, D. Francisco o D. David podrían intentarlo, pero no les dejan. ¿Quién? La propia Agrupación, repleta de
prebendistas que no saben adónde mirar.
Leganés es otro caso parecido. Allí, D. Raul ha sabido conciliar la oposición con el gobierno, centrando la política en la izquierda y consiguiendo una ciudad que mira ya hacia esa misma izquierda social. Desde EMSULE ha demostrado que otro Ladrillismo es posible; o sea, que se puede invertir en vivienda económica, pensando en los ciudadanos y no en los bolsillos de tres o cuatro. Quizá, como Leganés no tiene futbol en Primera, la cosa del ladrillo sea más sencilla. Pero la verdad es que D. Raul no sólo ha hecho casas asequibles, sino que ha modernizado la ciudad, y encima ha ganado dinero desde la empresa pública; dinero que se reinvierte en lo social.
En Leganés no manda IU, lo hace el PSOE, pero D. Raul ha puesto su programa sobre la mesa de alcaldía y ha obligado al alcalde socialista a mirar a la izquierda.
En Getafe se intenta, pero no se consigue. Se habla de menor fuerza y yo creo que es menor el espíritu del cambio. Claro está, el palco del Coliseum pesa mucho en Getafe, lo que más, pero ¿para qué está entonces la izquierda?
Getafe quiere ser capital de la Comarca. D. Pedro lo está luchando y todos sabemos que es muy capaz de hacerlo, pero su tiempo se acaba y otros colegas (antes eran camaradas pero D. Felipe acabó con ésa filosofía y ahora son una especie de liberales de izquierdas) pisan fuerte, con la fuerza de los resultados. Sin la capitalidad de la Comarca, la influencia de Getafe caerá muchos enteros, demasiados; no es asunto baladí.
¿Qué pasará en Mayo 2007? Se barruntan dos posibilidades. O gana el PP y gobierna D. José Luis. O bien gana el PP y gobierna D. Pedro con el apoyo de D. Ignacio. En este caso, Getafe podría ser como Leganés, y quizá, sólo quizá, la vivienda se haría como con EMSULE (eso, si el palco lo permite) y la ciudad giraría a la izquierda de una vez.
En todo caso, Getafe está en puertas de que se le pase su arroz. Lo triste es que la falta de complicidad del ciudadano con su gobernante se ha hecho tan patente como lo es la desidia de muchos ciudadanos para luchar. Y esto sí que nos tiene que hacer pensar.
Ahora que está de moda crearse países y nacionalidades, podríamos plantearnos crear la República Sureña Independiente de Madrid, formando federación: Getafe, Parla y Leganés, y presentar un Estatut de autonomía propio con un artículo de Identidad Nacional (¿les suena?). Con políticos como D. Tomás o D. Raul, las cosas nos irían mucho mejor. ¿No creen?
Por: francisco Sancabal | Politica | Comentarios (0) | Referencias (0)